"Querido amigo cofrade:
Ya se va acercando el momento de vestir la túnica en mi Hermandad, y de nuevo me surgen las mismas dudas de todos los años, pero que cada vez van a peor.
Sé que no debería tenerlas. Sé que vestir el hábito nazareno es de las experiencias más bonitas por las que puede pasar un cristiano que se siente cofrade. Sé que es una tradición que se pasa de padres a hijos, y que así ha sido durante siglos. Sé que cuando se abren las puertas de la iglesia, y el sol de la tarde de primavera te da de lleno en los ojos.. y escuchas el murmullo de la gente agolpada en la plaza, se está renovando el milagro anual de poder contemplar una cofradía en la calle...
Pero, como dije antes, cada vez me cuesta más trabajo. Y me cuesta trabajo, porque cuando llego a la Hermandad veo las mentiras de siempre, en las bocas de siempre. Porque cuando escucho a cofrades hablar, no reconozco a cristianos. Porque cuando entro en un foro de Internet, comprendo el por qué nuestro mundo va como va. Porque cuando veo cómo está montada nuestra Semana Santa, entiendo que no hace falta mi presencia como hermano de fila.
Sólo soy un extra en un gran plató de televisión. Llego a la entrada en Carrera Oficial y me golpean la vista los focos que allí están situados. Llego a la Plaza del Arenal y lo mismo. Llego a Encarnación y otra vez igual. Llego a Tornería y seguimos con la luz. Desemboco en Rafael Rivero y ni te cuento. La luz de nuestra Semana Santa no es la de un paso de palio encendido, ni la del cirio del nazareno alumbrando el camino del Señor o de la Virgen. La luz de nuestra Semana Mayor es la de un foco de 1000 vatios.
Y como extra que soy, a aguantar, que para eso no pinto nada. Aguantar el tener que transitar por calles que mi cofradía no ha visto en su vida, porque hay que llegar a nuestra Carrera Oficial. Aguantar a los de siempre explicándote que la Carrera Oficial que tenemos es la mejor del "mundo mundial", y yo me atrevo a decir que también la más larga. Aguantar a que a estos mismos no se les ocurra comenzar cualquier año en la Plaza del Caballo, porque hay mucha demanda de palcos, y claro, hay que satisfacer a todo el mundo no vaya a ser que se mosqueen. Aguantar que cada año tengamos que estar más tiempo en la calle, aunque cada vez seamos menos, y que no haya nadie capaz de frenar esta locura de horarios e itinerarios. Aguantar a todos los que quieren estar delante del paso y te mandan a empujones a 3 km. de tu Titular porque la calle es de todos, y claro tu no pintas nada vestido de esa guisa en medio de la cofradía. Aguantar parones absurdos en calles imposibles, pudiendo coger por otro sitio sin tener que destrozar al hermano. Aguantar a los que machacan continuamente a los cristianos, y después aparecen sonrientes delante del paso de una cofradía, y "aquí no ha pasao ná"”. Aguantar a los que han vendido nuestras tradiciones por un puñado de euros y ladrillos, y, claro, después a tragar con lo que sea.
La verdad, me encuentro cansado. Cansado de ir a Cabildos donde prevalece sólo la voz del Hermano Mayor y poco más. Cansado de ver cómo sólo importa el "peaso" de banda que llevamos. Cansado de escuchar cómo "somos los mejores" en todo. Cansado de ver que a la antigüedad en la Hermandad no se le da su debido sitio. Cansado de hacer una manifestación de fe que no le importa a casi nadie. Cansado de contemplar cómo todos los años tienen que tener su polémica, por absurdas que sean.
Y después hablamos de crisis en el número de nazarenos. Para no haberla. Si esto me pasa a mí, que soy de los "jartibles", imagínate a los demás.
La ilusión de vestir la túnica hoy día sólo pueden tenerla los niños, que no saben las criaturitas donde se están metiendo."
Manolo Jaén.
Fuente: CofradeMania.com
Antonio Román.